Poemas

Danda, Poema de Iniciación Sannyas

Off 279

Danda

¡Oh, hermosa, poderosa y sencilla danda!
Hija de los bambúes santos,
Hermana de la flauta de Sri Hari
Que llamas al firme compromiso divino

Serás mi baluarte, mi orden, mi custodia amiga

Eres recta, simple y clara como la Verdad,
Eres recta y firme como el sadhana,
Como el camino de los puros,
¡Siempre apuntas hacia los cielos!

Que hacia allá vayan mi cuerpo, mi mente, mis sentidos y habla,
Que contigo se postre mi ser como una vara,
¡Oh danda, sé mi guía, sé mi apoyo, sé mi rectitud en todo!

¡Oh mi danda! ¡Tantos años añorada, tantos años decidida!
Eres la Verdad, eres el camino, eres la cumbre del hombre…

¡Oh hermosas varas de bambú por el azafrán unidas!
Mi cuerpo, mis sentidos, mi mente, mi habla, ¡atados por fin a la renuncia!,
a una renuncia bendecida, impuesta por el Amor Supremo, venida de lo alto…

Bambú, santo bambú,
por tu cuerpo el Flautista Supremo sopla,
dando aliento de vida a lo otrora muerto y seco;
te nutren las aguas del Yamuna, el amor líquido de las gopis,
ese sacrificado y puro amor te conforma, te alza,
te anuda en las emociones del éxtasis y en los eternos compromisos…

Y ahora, bondadosos, misericordiosos, estos cuatro bambúes se unen, y el quinto se curva como flameante bandera, que sólo vive para proclamar las benditas glorias del Bien Absoluto…

Danda, hermosa danda, bendita danda,
entregada por las manos más puras de mi santo y elevado hermano,
de mi santo y consagrado hermano,
lleno de sabiduría, lleno de amor, lleno de esplendor, lleno de amistad y servicio hacia todo lo creado…

 

Hoy, en el día de tu sagrado advenimiento, de tu espléndido Vyasapuja, este pobre hermano pequeño prueba la osadía de seguir tus pasos…
Lo que hiciste a tus veinticuatro años, éste recién a los 63 lo intenta…
Pido tu gracia, pido tus bendiciones, pido tu rendición y tu fuerza…

Hoy es tu cumpleaños, y tú sabes, yo quise darte este regalo del resto de mi vida, para poder alegrarte un poco, para alegrarte a ti, a nuestro amado Prabhupad, a nuestro venerable parampara, y a todos los vaisnavas y vaisnavis aquí presentes y a los que no han venido…
¡Tratar de alegrarlos es la salvación de mi vida!

Tú sabes, una tarde en casa de mis suegros, ya en el 83 u 84, te elegí sin dudar como el mejor Vaisnava que había conocido.
En ese entonces te escribí una carta donde decía que quería predicar en mi país, pero que sólo lo haría con tu respaldo.
Entonces de inmediato decidiste ayudarme, cuando todos los demás me habían rechazado.

Tú surgiste como el sol en mi vida, como el único sol en el cielo de nuestro Prabhupada, y bueno, yo sé también que Srila Gurudeva Harijan también me estaba bondadosamente esperando.

Ahora, los añorados plazos se cumplen,
bondadosos vienen los deberes a exigirnos su porción en el sacrificio de la vida
Esos benditos deberes descienden para recordarnos nuestro compromiso con lo trascendente,
Y nos castigan, y se enojan con nosotros, si no respondemos ante la suprema y generosa dádiva de este glorioso cuerpo humano…

Querido hermano, amado hermano,
¡Me has dado el más grande regalo!
Esta danda, este bello nombre que me obliga a lo más digno y encumbrado,
este título con que Srila Prabhupada nos soñaba…

Me has dado esta danda, en el día de tu cumpleaños,
esta morada de devas, ante quienes me postro y les oro para que me protejan y me unan a las filas de su servicio universal, en contra de los intereses egoístas de los demonios…

Este es mi día de dicha, es mi día de fortuna, y te lo debo a ti, mi querido Guru, mi querido hermano, porque tú has mantenido encendida la llama, encendido el compromiso, nos mantienes atados, nos conservas esclavos del trascendental clamor…

Eres tremendo en tu tenacidad, en tu determinación, en tu dedicación y profunda y rendida inteligencia, esa que Sri Krsna revela en tu buen corazón, para llevarnos a todos al hogar de la más dulce y bella realidad, aquella que nuestros gurus con sus amorosos índices nos han señalado.

Gracias mi querido Gurudev, gracias por este color, por esta danda, por este hermoso nombre, gracias por estos regalos con que das bendición eterna a mi alma, a la de mi familia y al universo entero.

Sólo oro por poder seguir tus pasos, porque tus pasos siguen los de los más insignes vaisnavas, glorificados y amados en el mundo de los Mahabhagvatas. De esos paramahamsas a cuyos pies siempre tan humilde, cordial, amplio y bondadosamente nos has llevado.

Toda gloria sea para ti, hermoso, sabio y puro Gurudeva.
Toda gloria sea para todos los vaisnavas y vaisnavis,  para todas las personas santas.
Que Sri Krsna nos bañe siempre con Su bendita gracia, de modo que podamos cumplir con todo aquello que de nosotros espera.
Que esta familia Vrnda, de tu corazón surgida, pueda seguir dando su iluminado servicio al mundo, como Srila Prabhupad lo había visionado.

Pidiendo bendiciones a todos los que graciosamente han venido, y a todos aquellos corazones a los que alegra este acontecimiento, queda como vuestro intento de siervo