Poemas

Nidos

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nidos1
Cuando las avecillas son pequeñas
Como latido de corazón
Que dejar el nido les pareciera
Más allá de toda expectación.

Llorando sólo por sus padres
Como si hambrientas de amor
¿Cuándo natura ordena y sabe:
Que deben volar, irse, sin contención?.

(¿Cuándo el ave escucha y siente voz de cielo
y se va sin dejar huella en su vuelo?).

¿Cuándo la perra desteta a sus cachorros
Nacidos ciegos, temblorosos, aullantes?
¿Cuándo natura ordena y del todo
Los manda al mundo a vivir errantes?.

Al temeroso ternero, ¿Lo viste amando?
A los conejos niños, a los niños venados,
El monito a su madre aferrado… ¿Cuándo…
natura sabe y ordena el tiempo acabado?.

¡Cuántos nidos tejidos en sueños!
Se terminan, ¡todos ellos se terminan!
Sólo el árbol retiene el recuerdo
De lo que el tiempo cortó a guillotina…

Mira mis manos con grilletes cortados
Amando a un Sol que espera por siempre
¡Oh el nido, los nidos dejados!
¡Oh Amado, que me cuesta tenerte!.

2
Llegó un trovador a mi pueblo,
llegó cantando:

¿Cuándo el ave escucha, siente,
voz de cielo,
Y se va sin dejar huella
en su vuelo?

Tengo callos en mis manos, gorro de paja…

Un dí­a, después que me miró ella:
Mojé la tierra,
Amasé el barro
Alcé mi choza
Al lado de un pozo de deseos…

Puedo hablar de jilgueros
Puedo hablar de rosas
Clavan mi recuerdo
A veces me destrozan.

No vi, perdonen, no vi
Que el ave canta y vuela
Quise retener su canto
En mi tierra.

El crimen de la jaula
Quise aplicar a mis sueños
Ellos mismos me dejaron
Para darme otros nuevos.

Mira mis manos sin grilletes:
Sostienen amor, libertad, esperanza
¡Mira al Sol que espera por siempre!
¡Mira Su baño de luz y gracia!

3
Y esos pájaros que se desearon un dí­a
Y juntos juntaron paja, hilos,
ramitas secas, casi arriesgando la vida…
Y en esa primavera… armaron su nido…

Así­ los vi en sus trabajos unidos
Cantando con fresca esperanza
Y compartir, llevando al nido,
Sus frutos de búsqueda y caza.

Un solo corazón parecí­an
Llegando a atender el piar de sus niños
Y les enseñaron a volar un dí­a
Poniendo en ello cuidado y cariño.

Los vi intentar con sus alitas pequeñas
Su mirar asustado ante un mundo extraño…
Volverse los padres verdaderas fieras
Si amenazaban su escaso rebaño…

Y vi un dí­a en huesos al árbol florido
Solo y callado el nido en sus manos
Porque la vida abraza, y luego da olvido
A esos mismos que una vez se amaron.

Cuando era un niño me preguntaba
Al ver y escuchar tales nidos de amor:
¿Cuánto duran?……….. ¿Porqué se acaban?
Y recuerdo el haber sentido dolor.

Mas aun me espera el jardí­n del camino
Y aun espera mi corazón el amor
Mas es distinto hoy mi saber, y oro y digo:
¡Señor dame Tu nido, quita mi ilusión!

4
El trovador volvió a mi pueblo
Con esta canción:

¿Cuánto duran…… Porqué se acaban:
las ilusiones del corazón?

Yo le serví­ una fiesta
De mi cosecha de amor
Le dije: ven embriágate
Con el nombre del Señor.

Ese era un loco
¡Más loco que yo!
Y la jarra de mi vino
Me la arrebató.

Hoy cantamos bajo el árbol
Cantamos cantamos los dos
Hasta que vimos ambos:
¡Idas las penas, ido el dolor!

5
Y cantó el trovador embriagado:
¿Sabes porqué el mundo dejo?
Porque lo veo, ¡y no soy amargado!
Como un océano de defectos.

Amas tíº la semilla, el brote, la flor…
Mas uno mata al otro y los traga la tierra…
Recién nacido… niño… joven……..hoy:
¿Dónde han ido esos cuerpos que tuviera?

¿Hay acaso seguridad de algo?
¿No ves nos rodea un terrible silencio?
¿Qué dice tu ser, quién eres, qué valgo?
¿No callan la tierra, los astros, los muertos?

¿No calla aquel, aquella que te acompaña?
¿No callan tus vidas venidas de lejos?
¿El mar, el bosque, los astros… no callan?
¿Si no porqué anciano niño, sigues perplejo?

¿No es profundo, insondable tu pecho?
¿No son tus pasos de errante solitario?
¿No ves silencio cerca, lejos; fuera, dentro?
¿No ves la tumba en que nos han sellado?

Veo en la noche las estrellas calladas
Escucho alarmado el lenguaje del océano
Hablan mil seres al cruzarse miradas
¡No hay amor, no hay unión entre ellos…!

Escucho la sinfoní­a nocturna de grillos
Saludar la mañana a los pájaros
¿Qué dicen?… No cala el sonido
El origen, el fin, de mis perdidos pasos.

¿Quién comprendió al nacer mi llanto?
¿Adónde se van las tantas figuras?
¡Tantas formas, artes, sueños, trabajos!
¡Es nacer y correr……… a la sepultura!

Con su luz embriaga el sol al universo
Su ausencia crea un coro luminoso de estrellas
Está solo el hombre, la bestia, el sentimiento…
Dime si acaso, al callar, algo queda…

La tristeza de un amor que no existe
Abraza el ser en este páramo sombrí­o
Crea rimas, canta, llora, se resiste:
A aceptar este vertiginoso rí­o.

¿Es verdad lo que digo o miente
Mi sentir cuando el mundo observo…?
¿No lo ves, transido de muerte,
No ves el sueño herido….. el deseo?

¿Quién da alabanza a la vida?
¿Quién morir no quisiera?
Todo placer que termina
En pena, se metarfosea

Nunca se sacia el rico
No termina de aprender el sabio
¡Son llevados al crucifijo
Aquellos que han amado!

No complace el padre al hijo
No se complacen los amantes
Ni salud, ni juventud, ni vicios
¡No complacen, no complacen!

Cada uno lleva su pena callada
Y teme el desenlace futuro
Se atan y desatan amarras
Hasta ser expulsados del mundo.

“La insatisfacción a todos penetra”
¡A esto todo resumo!
Dime amigo: si es locura, si piensas
Que sólo he dicho absurdos.

¡Oh trovador, cantor de poemas!
No sirven las ciencias que aprendiste
Es verdad que calla el cielo y la tierra
A quienes el egoí­smo aflige.

No olvides el canto que te di
Te enseñará el lenguaje del alma
Profundiza, ve dentro, tendrás allí­:
La voz del Amado que no calla.

¡Oh infinito ser! ¡De andar eterno!
No juzgues el existir por una chispa
Porque creces te quejas, ¿no estás viendo
Que el alma encarcelada se te agita?

¿Dijo el Señor una vez siquiera
que este mundo es placentera morada?
Prueba hoy tu conciencia la pena
A algo superior siendo invitada.

Rechaza el joven sus juegos de niño
El mismo beso de su madre le incomoda
“¡Busca más! ¡busca más!”- clama el latido
de un corazón que trascendencia añora.

No te frenes en el vértigo del mundo
Su dolor es bendición que nos incita
A buscar en el alma más profundo
Lo que el ser en reclamo nos grita.

Todo corre en precipitada carrera
Devorados de atrás por la no existencia
Corres a lo eterno sin saberlo siquiera
El entender negado, de la trascendencia.

Entonces tuve que hablarle de Goura
De quien unió en Su canto a mil almas
Gritaba exaltado: ¡Gloria, gloria!
Y llorando vio: ¡que todo bailaba!

6
¿Sabes?… quiero darle mi amor a Dios
porque todos en el mundo me fallaron
Y peor que eso: antes les fallé yo
¡Oh Señor, corrige a este desalmado!

De niño y joven fui egoí­sta y petulante
Lleno de ignorancia y lleno de lujuria
Querí­a llevarme el mundo por delante
¡Oh Señor, corrige a esta inútil criatura!

Fui indolente y cruel con los que me amaron
Pensaba que ese era el deber de ellos
Nunca los serví­, nunca fui de su agrado
¡Oh Señor corrí­geme y hazme bueno!

No entiendo las lides del amor
No entiendo porqué se conocen los hombres
El mundo es oscuro, un traidor,
¡Oh Señor, corrige a este desvalido y pobre!

Muestras mi rostro en mi propia historia
Me haces comer mi sembrada cicuta
Recurro a Ti para aliviar mi memoria
¡Oh Señor corrige a éste, que no amó nunca!

Tu misticismo maneja el acontecer del mundo
Que no se sostiene sin soles ni estrellas,
Sin mente, sin energí­as, sin sentires profundos,
¿Esperas que este pequeño, sin Ti, lo comprenda?

Canto impaciente el santo nombre
Para que se despeje el batallón de nubes
Y de nuevo Te digo: mira a este pobre
Al que lo agobia tanta pesadumbre.

Nunca Te dije esto pero la ilusión me clava
una ardiente viga en mi pecho
Es imposible, ¡no hay forma de sacarla!
¿Dejarás desfallecer a este inepto?

Nunca Te dije pero ahora veo muchos errores
Que horrorosos cometí­ siendo cruel
¿Cómo haré? Quiero que se me perdonen
¿Será posible si me acerco a Tus pies?

Veo sonreí­r el rostro de Tu deidad graciosa
El gesto de Su mano dice: ánimo, nada temas
¿Cuánto esperaré, Señor, hasta que generosa
Sea pura mi alma y se convierta en mi ofrenda?

7
Srila Bhakativinoda me enseñó a orar y por eso digo:
Nunca hice algo bueno en mi vida
Cuando Te oro, es para beneficiarme a mí­ mismo
¡Oh Señor! ¿Me matarás, quitarás mi perfidia?

¿Me cambiarás de acero a fuego?
¿De egoí­sta a generoso?
¿De hipócrita a sincero?
¡Oh Señor! ¿Serás piadoso?

¿Sólo recorrí­ mis vidas haciendo muchos pecados
¿Tendrás paciencia y tolerancia para perdonarme?
Quiero cantar Tu nombre, buscar lo sagrado,
Acabar conmigo, entre los Tuyos contarme…

Tíº eres un océano de gracia infinita
Nadie imagina la belleza de Tu excelencia
Tu sol da ánimo para que exista
en mí­ la esperanza de Tu presencia

8
Este sentir vino y el trovador vino
Vino con un canto nuevo
Similar al mí­o
Y dijimos:

Queremos dar las gracias y así­ pagar nuestras deudas
Que no se pagan ni con discursos ni dinero
Sólo se pagan con la actitud sincera
De sentir y servir por lo que debemos.

Cuando nací­ molesté al universo entero
Y escribió mi vida la pluma del cielo
“estas son tus cualidades, estos tus defectos”
los sabios que leen me lo dijeron.

Un astro me dio premios, otro me dio castigo
Sus voces de luz indicaron mi camino
Pensando en mi bien, desde que fui un niño,
Me cuidaron los sabios, la tierra, los libros…

Le debo a todos los que mi bien desearon
A todos los que un dí­a me dieron su afecto
A todos los que para mi bien me hablaron
Aun si no fueron de profundos consejos.

Le debo a los animales mi Guru me dijo
A los antepasados, al mar, las aves y el rí­o
A la brisa, al árbol, al pasto, que en sacrificio
Para el bien de los demás han vivido.

No puedo vivir sin el gusano
No puedo vivir sin enemigos
Sin la nube, sin el rayo,
Esto, del sabio aprendimos.

Camino como un gran sinvergüenza
Pisando una prestada tierra
¿Cuándo – exclamo con impaciencia-
pagará este infame sus deudas?

Canta el santo nombre este endeudado
Que sufre el dolor de ser explotador
¡Oh Gurudev! De ti ni hablo
¿Se puede pagar tu regalo de amor?

¿Cuándo tendré la gracia de ser visto con buenos ojos
Por esas grandes almas que se santifican
Que en el intento de hacer el bien a los otros
Llenan sus vidas de sabidurí­a infinita?

9
Debajo de esta frí­a e indolente capa que nos separa y cubre
Está el plano del amor donde las almas hermanas danzan de alegrí­a
Unidas en Dios, en el éxtasis del prema que en sambandha las une
¡Oh Señor! Canto Tu nombre con la esperanza de alcanzar ese nivel un dí­a.

Ahí­ no habrá ningún concepto mezquino, nada que su dulce relación enturbie
La mente pura, guardada por un corazón devoto, sin explotación ni egoí­smo
¿Cuándo me darás esa sanidad, ese recurrir a Ti por toda certidumbre?
¿Cuándo al cantar Tu nombre sentiré la música de Tu amor armonizando abismos?

¡Mahananda! ¡Mahananda! Cantaba una voz una mañana
¡Oh éxtasis Supremo! ¡Todo el amor Te pertenece!
Hazte dueño, hazte dueño de esta pobre alma
A la que el tormento del mundo enflaquece.

Cuando perciba esa realidad de la que los sabios hablan
Todo será positivo y estará endulzado por el océano del néctar
Ahora las dualidades, el yo y lo mí­o, me amargan
Y mi envidia de Ti no permite que yo te pertenezca.

Cuando el nombre y los santos me den su gracia
Todo estará claro ese virtuoso dí­a
El mundo me vence con su colosal falacia
Sólo en Ti espera reposo mi vida.

Cuando el sol salga Tú alumbrarás todo
Y mi amor vencerá mis penas, temores y enemigos
Ese amor me lo darás Tú de algún modo
Cuando por algún servicio Me sonrí­as complacido.

Busco Tus pies de loto desde un sin número de vidas
Tíº sabes esto y Tus sabios enseñan lo mismo
Permite que esta vez mi alma rendida
No vea aparte de Ti ningún otro camino.

10
Tú estás ahí­, aunque no puedo percibirte
¡Océano de amor! Los santos Te descubren
¡Sólo Dios basta! ¡Sólo Dios! Siendo sabios insisten
Sin permitir que mi espí­ritu se disturbe.

Mira dentro, en lo profundo, y ama:
Las miserias con que el mundo te remece
Vienen sus ráfagas para avivar la llama
De un amor puro que olvidado adormece.

Cuando hayas sufrido los tormentos de la vida
Frustrados tus sueños, acabada tu empresa
Sentirás cómo tu interior da cabida
A una esperanza que en la ceniza empieza.

La brisa de Su flauta avivará tu sentimiento
Y encontrarás realidades que no muestran los ojos
¡Oh, descubrirás mil verdades en un solo momento!
¡Verás el mundo como un inmenso despojo!

El corazón puro te mostrará las realidades del éxtasis
Que escapan a las garras de los sucios sentidos
¡Sólo ese amor posee el néctar por el cual te remeces!
¡Sólo el amor da razón a los que existimos!

11
Y como ven
Después de un lejano tiempo
Volvió el trovador a mi pueblo
Vino diciendo:

¡Sólo Dios basta! ¡Sólo Dios!
¡El mundo es sólo despojo!

Él habí­a vivido muchas penas
Él habí­a mojado sus ojos
“Hemos olvidado el Amor”
Dijimos entre nosotros.

No queremos ciencias, no queremos poder,
Ni dinero, ni fama, ni sexo
Queremos libertad, amar, saber:
Lo que el Supremo ha dispuesto.

Que Tu voluntad nos conduzca como a tí­teres
¡Muévenos por Tu océano con el viento de Tu voz!
Tu realidad es la que vale, ¡Ven!, ¡venciste!
¡Ocupa nuestro trono! ¡oh benigno Señor!

Acabado todo valor en este mundo inmundo
Con mente, cuerpo, inteligencia, venimos a Ti
Derrotado y por fin alegre el corazón desnudo
Quiere ser llenado con espí­ritu servil.

¡Oh Señor! Termina esta ilusión que nos hiere a todos
Que tanto a Ti y a nosotros nos hace sufrir
¡Alégrate Señor mirando cómo:
Oramos por el tesoro de podernos rendir!

12
El trovador estaba más sabio
Tras pasar por la escuela de la vida
Con sus frutos dulces y amargos
De alegres y agobiantes dí­as
Y dijo:

Tres clases de condiciones vemos
Por las que pasan distintos hombres
Unos sólo sufren por no haber sido buenos
Otros gozan la vida habiendo sido mejores.

Y otros sufren aun habiendo sido buenos
Porque el Señor quiere darles frutos más altos
Que no dan los árboles de estos cielos
Sino que es la miel de Su amoroso abrazo…

Casi ni creí­ lo que escuchaba
Que estuviese hablando de modo tan sabio
Lo abracé y le dije: ¡habla! ¡habla!
Y él continuó emocionado:

Celoso, cuando el Señor nos llama
Destruye todo para dar Su presencia
Decidido entonces Su amor no calla
Y muy resuelto Su voluntad nos muestra.

Pero Su amor no es limitado ni egoí­sta
Como el gran sol su luz y calor se expande
Todo abraza, cuanto llega a su vista,
Y aun más lejos hasta a perdidos valles.

Todos danzan de alegrí­a al sentirse amados
Por ese océano de bienaventuranza pura
árboles, aves, bestias, hombres, vueltos hermanos
Crecen en un amor entre sí­ en un canto que es locura.

¿Cuándo llegará el dí­a en que mi cruel corazón despierte
a esa realidad que nos trajo el bendito Gouranga?
¡Oh, enfermo de vanidad y egoí­smo mi ser adolece
y no puede recoger el fruto natural del alma!

Es por amor que renuncia el que renuncia
Para probar y dar un amor mayor que no se frustra
Como mezquinos y duros los ven aquellos
Que sin dar el suyo buscan amores ajenos

Hay un rico que a los demás empobrece
Y hay otro rico que a los demás enriquece
El santo sabio eleva a otros a sus alturas
El pedante elogia sus logros mas a nadie ayuda.

Todo lo que el Señor nos pide es para nuestro beneficio
Pues Él puede prescindir de nosotros como el sol de la chispa
“Ven a Mí­, ven a Mí­…” nos dice invitándonos a Su hogar infinito
Y nos muestra desde el primer paso el sendero a Su dicha.

“Ven, sentirás lo que Yo siento
Vivirás en el abrigo de Mi regazo
Es frí­o el mundo, indolente, muerto…
Quiero darte el éxtasis que acompaña Mis pasos…”

“Escucha esto, ser creado para el propósito de Mi amor:
Placeres, poder, conocimiento… pertenecen al mundo inferior
Te di eso para que sustentes tu vida mientras tanto
no puedas beber el elixir del sagrado canto, del nombre de Dios.

Repite Mi nombre con el anhelo del amor
Suplica prema en la repetición de cada palabra
Sé un mendigo de la riqueza de tu corazón
Que ni un otro bien en los tres mundos valga.

Quiero darle la aurora a tu vida
Y quitar las estrellas que lloran en tu noche
Que ni una pena mengue tu alegrí­a
Pues ese don doy a quienes Me conocen.

Amigo solitario de tantos caminos luminosos
Me hablaste en tantas lenguas, Me pediste tantas cosas
¡Ay que Me duele y cansa Tu andar quejumbroso!
Álzate, sube, ven al hogar, ¿olvidas que sólo en Mí­ se reposa?”

Así­ dijo el trovador de muchas trovas
Embriagado con muy refinado vino
Y cantamos y cantamos en mi alcoba
¡Hasta sentir que el sol ya habí­a salido!

14
¡Oh los devotos que aman, a ellos quiero!
Desde el fuero más í­ntimo de mi conciencia
Que son puros, que son sabios y austeros,
Que son buenos y me tendrán paciencia.

¡A una ví­bora abrazar prefiero,
Antes que dejar a esos dulces santos!
Pues sin ellos el mundo es infierno
Morada de engaños, de probado espanto.

No es posible amar a Krsna sin ellos
Pues nos dan al Señor en todos sus actos
Hacen realidad lo que serí­a un sueño
Sin sus consejos, compañí­a y canto.

A través de ellos Krsna nos da Su corazón
Pues a Durvasa dijo: “Soy el corazón de Mis devotos”
Así­ lo más amado suyo nos da el Señor
Cuando anhelantes buscamos Sus pies de loto.

Queremos a Krsna pero Él nos dice:
Te doy aquello que Yo mismo adoro
Me tienes a Mí­ si ellos te bendicen
Pues con orgullo Me ocupo en sus logros.

Es la muestra del gran amor de Krsna
El darnos Sus más preciadas joyas
Él dice: Son más que Mi propia vida
Son el adorno de Mi corona.

Son el fruto de Mi árbol
Son la dulzura de Mi amor
¿Sin ellos cuánto valgo,
Cómo amo si solo estoy?

¿Si solo estoy qué bueno tengo?
¿Si solo estoy a quién atraigo?
Si no tengo padres, amigos, siervos,
Es porque la envidia me ha rodeado.

¿Si todo es Uno dónde está el amor?
Si todo es Uno, todo es envidia
Por ello sirvo a Mis devotos Yo
¡Pues nos somos el alma y vida!”

Así­ los busco a ellos
Tan difí­ciles de hallar como el bhakti
Sólo aparecen cuando un ruego
Sincero y ferviente se hace.

¡Y tantos tengo, tantos tengo!
¿Cómo calcular mi riqueza?
Por gracia suprema vinieron
¡Por esta alma que a vivir empieza!

15
Canción especial del trovador.

Y en un viejo baúl
Atacado por el musgo
Encontré esta canción
Llamando a lo más profundo:

De tu noche de mil especies
De ameba a anciano cuaternario
de Brahma, sapo, rey a veces
De girasol, bestia miles de años
Cubierto por un cuerpo
Mente, inteligencia, ego falso
Por maya abatido, mal dirigidos pasos
En los rí­os de la vida,
que arrastran tanto, tanto.

De tu noche de mil especies
ví­ctima del verdugo aplauso
de la ciencia inconsciente
del karma que anuda lazos
de la codicia, el orgullo, el odio
de los mil hongos mentales
solitaria ví­ctima de pasiones
ajena a las mil verdades
que se prohibe se ovacionen.

De tu noche de mil especies
ya en tu escafandra de semiconsciente
despierta a la vida y siente
el latir que por ti late
que hay un sol, un viento compartido
las estrellas de la noche
un cerro, un peñasco, un rí­o
un brillo en todos los ojos
de los inocentes como niños
sin cañones ni altavoces.

despierta a la vida y siente
el latir que por ti late
lava la sangre de tus dientes
deja tu ropa de combate
toma la flor herida de tus sueños
y dueño de tus pasiones: álzate.

Álzate a cimas verdaderas
que sólo el santo alcanza
pisa resuelto la miseria
a que otros hacen alabanza
pisa muerte, pisa miedos,
pisa triunfos, fama, ego,
pisa: la tanta ignorancia.

y alza, alza vuelo
¿para qué tan oscuro y pequeño?

canta la verdad eterna
que el sol lee a cada paso
siente la alegrí­a interna
que se abre al canto en el ocaso
y al murmurar de tus labios
no le des jamás descanso
así­ cuida la semilla
como a una almita que le cantas
para que se esté tranquila
para que haya real esperanza.

bien murmura y canta
llama el llanto a tus ojos
llama el llanto y así­ avanza
avanza y termina
los mil pasos de la vida
de una vida tan antigua
como tu pena y la ví­a
que circunda el espacio.

Detén tus pasos y mira
que puedes triunfar de veras
pisa muerte, pisa miserias
pisa noche y triunfante
álzate, álzate a los pies
de la Belleza Suprema.

Es quien con amor te mira
te invita a Su ribera
te dice: “alza, camina
deja esta extranjera tierra
que tengo para ti
mi amistad verdadera…”
y escucha escucha Su flauta
como suena y suena
por ti es que ella canta
porque tú no la recuerdas
¿porqué no la recuerdas?